• Libertad Negativa Vs. Libertad Positiva. (Pero la verdadera libertad probablemente no existe.)

    ¿Qué es la libertad?


     La libertad (en latín: libertas, -ātis)1​ es la capacidad de la conciencia para pensar y obrar según la propia voluntad de la persona.
    Según las acepciones 1, 2, 3 y 4 de este término en el diccionario de la Real Academia Española,1​ el estado de libertad define la situación, circunstancias o condiciones de quien no es esclavo, ni sujeto, ni impuesto al deseo de otros de forma coercitiva. Wikipedia.

    Pixabay

    Creo que los seres humanos aman los conceptos. Y hemos inventado muchas palabras para cosas que no existen. Personalmente amo la palabra libertad. Es una idea hermosa, un objetivo hermoso, algo hermoso en lo que pensar. Y es hermoso pensar que la tienes, e incluso vivir de acuerdo con ese pensamiento. Como si pudieras poseer tal cosa.

    Todos nosotros pensamos que deberíamos poder hacer lo que queramos, cuando queramos, con poca o ninguna repercusión. Si no podemos, entonces aparentemente, no somos libres. La parte divertida es que creemos que sabemos lo que queremos y lo que necesitamos. Sí, claro, ¡porque somos tan sabios!

    Me encontré con dos conceptos de libertad que llamaron mi atención:

    Imagina que has estado en prisión durante 50 años, encadenado al suelo todo ese tiempo. Obviamente no quieres esta situación, ¿verdad? Finalmente, eres liberado de tus cadenas. ¿Qué haces ahora? No has estado en el mundo exterior durante 50 años. Ni siquiera sabes por dónde empezar. Pero eres libre de ir y descubrirlo.


     

    Libertad negativa Vs. Libertad positiva.

     


    Libertad negativa (o derecho negativo) es aquella que se define por la ausencia de coacción externa al individuo que desee realizar un curso de acción determinado. Wikipedia.

    Libertad de. Aquí es donde empieza. En la vida real tenemos toneladas de restricciones. Probablemente más de las que piensas. Porque básicamente desde que nacemos la sociedad nos pone cadenas invisibles. Tienes que vestirte, para empezar. Ni siquiera hablemos sobre vestir de cierta manera, dejémoslo en: tienes que usar ropa. (A menos que nazcas en una sociedad nudista, si es así, genial para ti.) ¿Alguna vez has visto a un niño tener una rabieta porque no quiere vestirse? A veces incluso se les permite correr desnudos… qué hermosa vida, cuando te permiten actuar como un total loco. Así es que se cría.

    La verdad es que, porque vivimos en sociedad, obviamente tenemos que tener reglas y normas para evitar el caos. No, no puedes matar a tu vecino por ser un idiota. No, no puedes avanzar si el semáforo está en rojo. No, no puedes robar eso incluso si lo necesitas. Esta es solo la parte legal. Hay cosas que puedes hacer pero probablemente evites porque SABES que en realidad no deberías. Entonces no, no puedes gritar en una iglesia (¿es ilegal?).

    Así que debes actuar de cierta manera, esta es la parte realmente mala. No puedes usar una falda si eres un niño. No puedes hacerte un tatuaje en la cara si quiere ser maestro/profesor. Las chicas no dicen groserías.

    Toda esta falta de libertad para hacer, ser. El mundo exterior impone de manera tan intensa que empiezas a imponerte estas cosas a ti mismo y a las generaciones venideras. Ni siquiera te das cuenta, así son las cosas y listo. Algunas son necesarios, pero algunas son ridículos. Al final, ¿quién decide cuál es cuál?


    Se entiende por libertad positiva la capacidad de cualquier individuo de ser dueño de su voluntad, y de controlar y determinar sus propias acciones, y su destino. Wikipedia.

    Si eres libre de, eres libre para. Creo que esta es la parte más difícil. Si fueras libre para matar a alguien, ¿lo harías? Con un gran poder viene una gran responsabilidad. Si tuvieras total libertad, no significaría que sabrías qué hacer con ella. No significa que elegirías bien. Pero decir que eres libre no significa que no seas responsable.

    Ya ves, la “libertad de” no tiene un significado real si no sabes qué hacer con eso. Primero debes descubrir quién eres realmente. ¿Quién eres sin todas esas restricciones? Nada realmente te impide llevar esa falda, hombre. Entonces, ¿por qué no? Lo más probable es que ni siquiera quieras usarla, porque “no fue hecha para ti.” Pero las faldas son súper cómodas, lo juro. No dejes que tu masculinidad sea tan frágil, que usar una falda amenace todo eso hasta hacerte sentir inseguro.

    Hablando de política y países, por ejemplo. ¿Qué hace un país después de que es libre de su gobierno tiránico? ¿Que viene después? Tiene que construir algo nuevo. ¿Pero que? ¿Cómo?

    Nota importante: su libertad termina donde comienza la mía.

    Lastimar a alguien solo porque puedes, no significa que eres libre. Significa que eres un idiota. Y eres un prisionero de tus pensamientos de idiota. Lo siento.

     


    Libertad real.


     

    Mi visión de la libertad es que seas tú mismo. – Osho

    Entonces, al final, ¿la libertad es real? Si quieres ser 100% libre, debes irte a un bosque y vivir para siempre solo. No hay forma de tener una sociedad libre de normas y reglas. Esas siempre existirán. Y luego, tienes un cuerpo humano. Tienes límites, lo siento. No puedes volar (¿o puedes?). Lo que puedes esperar es tener suficiente coraje para ser tú mismo.

    Pero ten en cuenta que ser tú mismo significa muchas cosas, no significa hacer lo que quieras. Seguramente “lo que quieras” son solo pensamientos programados en tu cerebro por fuentes externas también. Debes reprogramar todo lo que crees que eres. Esta es una tarea difícil.

    Nos identificamos con demasiadas cosas que no tienen nada que ver con nosotros, y terminamos creyendo que no seríamos nada sin ellas. ¿Quién serías sin tu pasado? Muchas cosas te han moldeado en lo que eres hoy. Algunas ni siquiera te gustan. Pero no puedes evitarlo. Excepto que puedes.

    No se trata de cambiar, se trata trasformarte para convertirte. Convertirte en lo que ya eres. Es como pelar una cebolla. Tu verdadero yo está escondido en el centro. A tu alrededor hay toneladas de máscaras. Miedos, costumbres, tradiciones, inseguridades.

    Has tenido muchas voces dentro de ti hasta ahora. La voz de la sociedad, la voz de tu madre, de tu padre, de tus amigos. Todo diciéndote lo que es correcto y lo que no. Lo que es genial y lo que no. ¿Dónde está tu propia voz? Ve a encontrarla. Y no tengas miedo de lo que puedas encontrar. O sí, pero no dejes que el miedo te detenga.

    HONESTIDAD. ¿Recuerdas? ¿No lo has oído por ahí?

    La verdad te hará libre.


    Imágenes de pixabay

  • A letter from the future: Stay you.


    My self from the future, 20 years from now, has sent me a letter:

    It’s been years now.

    When I look back I can’t believe the person I was back then. Who was she? And how did I become into this? What happened?

    I think I slowly started to fade, and I disappeared in the back of my head, as I let a strange ghost take over everything I thought I was. It was easier. I didn’t have to fight so much that way. The world shaped me even when I didn’t want it to.

    Except it didn’t actually shape me. It deformed me. It killed me so very slowly, drowning all my dreams, asphyxiating my innocence, my will to love, to live, to learn… Until all was left of me was an empty shell, a robot of some sort, a zombie.

    At first I fought against it. I fought against all currents, against the gravity that tried to pull me into becoming what I feared the most. I dedicated to educate myself so I wouldn’t become one of them. I tried to be “strong”. I tried to remain soft, kind, loving. I tried to dissolve the feelings and emotions in my nature that wanted me to destroy. Myself. And everything else. Stay soft. Stay kind. Stay loving. I tried. 

    But at one point, I couldn’t hold it anymore. I started to wish it was all different. I started to wish I was like them. Empty. But probably better. Maybe they were right, and I was the weak one. Yes, I should be less like this, and more like that. I don’t know exactly when it happened, or if something specific happened that shifted something in me and turned my switch off.

    Is it better now? I don’t think so. Most days I feel dead inside. Just like the rest of them. The worst  part? Most days I don’t even care. I can’t feel shit. I can’t believe I wished for this to happen. But I don’t think I care enough to make it change right now. Maybe today I care a bit more than usual and that’s why I’m writing this.

    Don’t do this to yourself. Don’t do this to us.


    I close the letter I found underneath my pillow a few minutes ago. It does sound like me.

    I have been feeling odd lately. It’s been tough. Trying to remain myself. Trying not to get burned by all this fire. Trying to remain untouched by all the dirt they throw. It’s so difficult. Like some days I forget who I am. And I mean the real me. Not the crazy impulses and emotions that confuse me too. The one that lives in my heart rather than my mind, that’s my real self.

    She’s so scared. It feels like the world needs to destroy her. There’s no place for someone like her right here. But I still try to maintain the flame of this spirit burning bright, against all odds. Even in the worst days, even when I feel like all is lost, something remains quite in the back, staring and listening. All I can do is stay still, but it’s enough to keep the spark alive. I don’t want to be taken down.

    I don’t want to be alive but dead inside. I refuse to let it kill me. I refuse to die just because I feel too much. I refuse to be called weak just because I am so damn alive. I will stay soft… and kind… and loving.

    I refuse to hide my heart.

    Picture from pixabay

  • The river will flow.


    I am a river. You will never encounter me twice. You will never see this again. I am never the same when I look at the mirror, probably because I don’t do it often. I am never the same when I look deep inside my head, I am always discovering new corners, new rooms… New scars. It’s hard to notice because I am with myself all the time (how annoying), but change happens way to often. It’s too quick for me to follow.

    I am a current, and I have no choice. Everything spins so fast, and I can’t stop.

    I flow up and down, sometimes against the wind, sometimes against gravity. Sometimes against my own will.

    Some days I go dry, like thirsty empty veins, waiting for another heartbeat.

    Some days I don’t know myself. I can’t recognize this person. This mind, this body. I don’t understand the words that I speak, or the words that I hear. And I stay quiet, like stagnant waters… If I don’t move, I am sure it will pass… It will pass. My streams will flow again.

    It will pass.

    Some days I am light. I can see clearly, my eyes wide open, colors sharp, I can see all edges and shapes of a somehow easy reality… But some days I am dark. I see nothing but cliffs and empty spaces, too many painful questions and no solutions. I am attracted to sharp objects, and my skin longs and screams for things that I don’t want to understand.

    It will pass.

    Sometimes I go mad.

    Sometimes I realize.

    It scares me to think that sometimes I don’t.

    Sometimes I can’t do anything about it. I just stop and stare. Until it passes.

    I(t) will pass.

    It took me years to understand that it would probably always be like this. The river will always flow until it goes dry. But it will be a river again, soon enough. (And it will dry once more.)


    River from pixabay